Zapatero anuncia que se destinará 0’7% del PIB a países subdesarrollados
En el día de hoy, el presidente del gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, ha anunciado públicamente que, se destinará 0’7% del Producto Interior Bruto a países subdesarrollados.
Indudablemente, me parece magnífico, y lo idóneo sería que todos los países que están en disponibilidad para cooperar con lo países subdesarrollados, siguieran la iniciativa de Zapatero.
Menos gasto militar, y más ayuda a los países subdesarrollados. Que se dejen de aventuras imperialistas como la que se produce en Irak, y dediquen los esfuerzos en ayudar a los países subdesarrollados.
Algunos pueden pensar que Zapatero es un ingenuo, pero dame un presidente de gobierno que le tenga por ingenuo, e ignoremos a otros como ese tal Aznar que, sin duda es un carnicero sediento de sangre.
Basta de tanto gasto militar, para que se enriquezca la nefasta industria armamentista, y para que los militares se entretengan. Basta de que occidente actúe de forma nauseabunda, provocando guerras como la de Vietnam, o promocionando guerras como en Africa. Occidente, si verdaderamente está avanzado, lo que debe de hacer, es procurar el bien estar en los países subdesarrollados.
La ayuda que se destina a los países subdesarrollados, debe ser de forma que dicho países lleguen a estar en una situación mínimamente adecuada, y para eso, es fundamental que obtengan lo necesario para ser en cierto modo autosuficientes, consiguiendo así que estos países no tengan que depender eternamente de la ayuda sistemática de occidente. En otras palabras, no darles pan, sino proporcionarles lo requerido para que puedan tener pan siempre.
Si occidente ayudase decididamente a los países subdesarrollados, la necesidad de inmigrar desde países pobres a países opulentos, disminuiría considerablemente, ya que mejoraría la situación de aquel que fuera de un país subdesarrollado.
Siendo niño, creía que la iglesia ayudaba desinteresadamente a los necesitados, pero ahora que no soy tan niño, ya sé a ciencia cierta que, la iglesia no ayuda al necesitado, sino que se ha montado su chiringuito, para que los vividores que integran esta nefasta entidad, vivan cómodamente gracias a lo mucho que reciben. Si la iglesia no fuera una monumental farsa, dedicarían sus valiosas pertenencias a ayudar a los necesitados, y no destinando el 0’7%, sino que poniendo el 100% de sus riquezas, para ayudar a quienes tienen necesidades imperiosas.
Obviamente, necesidades imperiosas son, tener comida, disponer de vivienda, cuidados sanitarios, escolarización para alimentar la mente, y una vez llegada cierta edad, tener una actividad cotidiana que le reporte unos ingresos económicos dignos.
